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El Señor de las Moscas: quién es, de qué trata y por qué se llama así

Grabado de Belzebuth con forma de mosca, por Louis Le Breton

Actualizado el · Por

El señor de las moscas es una novela de William Golding publicada en 1954 por la editorial Faber & Faber. Cuenta lo que ocurre cuando un grupo de niños ingleses se queda solo en una isla desierta, sin un adulto en kilómetros. Y hay que aclararlo en la primera línea porque es lo que más se busca y lo que más se confunde: el «Señor de las Moscas» no es un niño ni el jefe del grupo. Es una cabeza de jabalí clavada en un palo, negra de moscas, que los cazadores de Jack ofrecen como regalo a «la bestia». El nombre traduce al pie de la letra el de Belcebú, Baal-Zebub, el «señor de las moscas» de la Biblia. Por eso una novela de náufragos tiene sitio en un blog dedicado a las moscas.

De qué trata El señor de las moscas

Un avión que evacúa a un grupo de colegiales británicos durante una guerra cae sobre una isla tropical. Los adultos mueren en el accidente. Los niños, de entre seis y doce años, sobreviven. La isla no tiene nombre en el libro, así que si has llegado aquí buscando «la isla de las moscas», ya sabes de dónde sale la confusión: la gente mezcla el título con el escenario.

Ralph encuentra una caracola en la playa. Piggy, el niño gordo y miope del que todos se burlan, le explica cómo soplarla. El sonido reúne a los supervivientes y ese detalle fija las reglas del juego: quien tiene la caracola habla, los demás escuchan. Ralph es elegido jefe, decide que lo primero es mantener una hoguera encendida para que algún barco los vea, y encarga a Jack Merridew, el líder del coro, que se ocupe de la caza.

El plan dura poco. Los cazadores se olvidan del fuego justo cuando pasa un barco. Los pequeños empiezan a hablar de una «bestia» que sale de noche. Un paracaidista muerto, enganchado en la cima de la montaña y movido por el viento, parece confirmar que existe. Jack rompe con Ralph, funda su propia tribu, pinta las caras de sus seguidores y la isla se divide en dos bandos. A partir de ahí la novela cuenta cómo se desmonta, pieza a pieza, la civilización que los niños trajeron de casa.

Hay dos muertes que conviene conocer si lo que quieres es entender el libro, aunque te destripen parte del final. Simon descubre que la bestia es solo un cadáver con paracaídas, baja corriendo para contárselo al resto y el grupo, en plena tormenta y en pleno baile ritual, lo confunde con el monstruo y lo mata a golpes. Poco después Roger empuja una roca desde lo alto de la fortaleza de Jack: mata a Piggy y hace añicos la caracola. Ralph se queda solo, perseguido como una presa, mientras los cazadores incendian la isla para hacerle salir. El fuego llama la atención de un barco. Un oficial de la Marina británica desembarca, mira a los niños pintados y armados y pregunta, casi con una sonrisa, si estaban jugando a la guerra.

El resumen completo del argumento está en la entrada de Wikipedia sobre El señor de las moscas, con el detalle capítulo a capítulo.

Quién es quién en la isla

Personaje Quién es Qué le pasa
Ralph El jefe elegido con la caracola. Quiere orden, refugios y una hoguera que los salve. Pierde el mando frente a Jack y acaba huyendo por la isla hasta que llega el oficial.
Piggy Gordo, asmático y con gafas. El más inteligente del grupo y el menos escuchado. Sus gafas sirven para encender el fuego. Muere cuando Roger le lanza una roca.
Jack Merridew Jefe del coro del colegio. Pide ser jefe desde el primer día y se queda con los cazadores. Funda su propia tribu, roba las gafas de Piggy y ordena cazar a Ralph.
Simon Callado, propenso a desmayarse, el único que se adentra solo en el bosque. Habla con la cabeza de jabalí, descubre la verdad sobre la bestia y el grupo lo mata.
Roger El cazador más cruel. Al principio tira piedras cerca de los pequeños sin atreverse a darles. Termina matando a Piggy y afilando un palo «por los dos extremos» para Ralph.
Sam y Eric Gemelos inseparables. Los demás los llaman como si fueran una sola persona, Samyeric. Leales a Ralph hasta que la tribu de Jack los captura y los obliga a unirse.

Ahora la pregunta que trae a mucha gente hasta aquí: ¿Ralph es el Señor de las Moscas? No. Ralph es el jefe elegido por los niños, el que sopla la caracola. Tampoco lo es Jack, por mucho que acabe mandando sobre casi todos. El Señor de las Moscas no es un personaje humano. Es la cabeza del jabalí, y lo que esa cabeza representa.

Por qué se llama El señor de las moscas

La escena está en el capítulo 8. Los cazadores de Jack matan a una jabalina que amamantaba a sus crías. Jack corta la cabeza, afila un palo por los dos extremos, clava la cabeza en uno y el otro en el suelo, y la deja en un claro como ofrenda para la bestia. Las moscas acuden en seguida a las tripas abiertas y a la cabeza. Simon, escondido en ese mismo claro, se queda mirando el cráneo cubierto de moscas y, en medio de uno de sus desmayos, le oye hablar.

Es la cabeza quien se presenta como «el Señor de las Moscas». Y lo que le dice a Simon es la tesis de la novela: la bestia no es algo que se pueda cazar y matar porque la bestia está dentro de ellos. Golding no necesita explicarlo más. El demonio de la isla no vive en el bosque, vive en los niños, y el símbolo que elige para decirlo es un trozo de carne podrida al que las moscas han convertido en algo que zumba y parece vivo.

Que la cabeza se llame así tampoco es un capricho. Es la traducción literal de un nombre que lleva tres mil años circulando.

El nombre viene de Belcebú (y Belcebú viene de las moscas)

En el Antiguo Testamento, en el segundo libro de los Reyes, el rey Ocozías de Israel manda consultar a Baal-Zebub, el dios de la ciudad filistea de Ecrón. El nombre se compone de Baal, «señor», y del hebreo zəbûb, «mosca». Literalmente, «señor de las moscas». Los traductores griegos de la Biblia lo llamaron directamente «Baal mosca». En los Evangelios el nombre reaparece como Beelzebul o Beelzebub, ya convertido en «príncipe de los demonios», y es el que los fariseos le echan a la cara a Jesús cuando expulsa espíritus. Siglos después la demonología cristiana lo coloca entre los grandes del infierno, junto a Lucifer y Satanás. Todo ese recorrido, de dios local a demonio mayor, está en la entrada de Wikipedia sobre Belcebú.

Nadie sabe con certeza por qué un dios filisteo llevaba a las moscas en el nombre. Las dos explicaciones que se barajan son que fuera un dios que protegía de las plagas de moscas, cosa muy lógica en una ciudad agrícola del Mediterráneo oriental, o que el nombre fuese una burla hebrea sobre un dios extranjero. Para el caso de Golding da igual: el escritor coge el nombre con toda su carga de demonio, podredumbre y enjambre, y lo pone sobre una cabeza de cerdo.

Un apunte de palabras, ya que estamos. El hebreo zəbûb y el español mosca no tienen nada que ver entre sí: mosca viene del latín musca, como recoge el Diccionario de la lengua española. Dos lenguas sin parentesco que acabaron dando nombre al mismo insecto y, por caminos distintos, a la misma idea de lo que no se puede ahuyentar.

Lo que Golding acertó sobre las moscas

Golding no era entomólogo, pero la imagen de la cabeza de jabalí es correcta desde el punto de vista biológico. Las primeras moscas que llegan a un animal muerto son las moscardas, las de la familia de los califóridos, esas verdes y azules metalizadas que todo el mundo ha visto alguna vez sobre carne al sol. Detectan el olor de la descomposición desde lejos, se posan en las aberturas naturales y en las heridas, y ponen ahí los huevos. En un clima tropical como el de la isla, una cabeza recién cortada en un claro con calor y humedad es exactamente el sitio que elegirían. Que el cráneo parezca «sonreír» entre un zumbido continuo, como lo ve Simon, es lo que de verdad se ve en un cadáver de pocos días. Si te interesa esta parte de la historia natural, tienes más en nuestra recopilación de curiosidades sobre las moscas.

William Golding y el Premio Nobel de 1983

William Gerald Golding nació en 1911 en Cornualles, en el suroeste de Inglaterra, y murió en 1993 en el mismo condado. Fue profesor en un colegio de Salisbury y sirvió en la Marina Real durante la Segunda Guerra Mundial, dos experiencias que explican bastante de la novela: conocía a los niños de cerca y había visto de qué era capaz la gente civilizada. El señor de las moscas fue su primera novela publicada. El manuscrito, que él había titulado Strangers from Within («Extraños desde dentro»), pasó por varias editoriales que lo rechazaron antes de que un editor de Faber & Faber lo rescatara, le pidiera recortes y le cambiara el título.

La Academia Sueca le concedió el Premio Nobel de Literatura en 1983 «por sus novelas que, con la perspicacia de un arte narrativo realista y la diversidad y universalidad del mito, iluminan la condición humana en el mundo de hoy». Aquí hay otro error que corre por internet y que esta misma entrada repitió durante años: el Nobel no se concede a un libro, sino a un autor por su obra. El señor de las moscas no es «la novela ganadora del Nobel». Es la novela más famosa de un autor que ganó el Nobel casi treinta años después de publicarla, cuando ya había escrito, entre otras, Los herederos, Martín el náufrago y Ritos de paso, con la que había obtenido el Premio Booker en 1980. Fue nombrado caballero en 1988.

Las películas y el lugar de la novela

Se ha llevado al cine dos veces con el mismo título. La primera, de 1963, la dirigió Peter Brook en blanco y negro, con niños que no eran actores profesionales y una fidelidad casi literal al libro. La segunda, de 1990, es de Harry Hook: traslada la historia a cadetes de una academia militar estadounidense y se toma más libertades. La ficha de ambas está en la entrada en inglés de Wikipedia.

La novela nació como respuesta a La isla de coral, un libro de aventuras de R. M. Ballantyne de 1857 en el que tres muchachos ingleses náufragos se comportan de maravilla y civilizan la isla. Golding tomó prestados los nombres de dos de ellos, Ralph y Jack, y les hizo hacer lo contrario. El oficial de Marina del final incluso menciona La isla de coral, para que no quede duda del guiño. Desde entonces el libro es lectura obligatoria en institutos de medio mundo y la frase «el señor de las moscas» se usa, fuera de la literatura, para describir cualquier grupo que se degrada cuando nadie vigila.

No es la única vez que las moscas se cuelan en la cultura por la puerta grande. Antonio Machado les dedicó uno de sus poemas más recordados, y te lo contamos en «Las moscas» de Antonio Machado. Jean-Paul Sartre tituló una tragedia entera Las moscas, en la que los insectos son la culpa que se posa sobre toda una ciudad. Descartes, según cuenta la leyenda, inventó las coordenadas mirando a una de ellas pasear por el techo, y de ahí vienen las moscas cartesianas. Y si lo tuyo es el cine de terror antes que la novela, el hombre mosca te está esperando.

Las moscas también se han colado en los libros para niños. Un buen ejemplo es La casa de la mosca fosca, el álbum de Kalandraka con texto de Eva Mejuto que adapta un cuento popular ruso.

Preguntas frecuentes

¿Quién es el Señor de las Moscas?

El Señor de las Moscas es la cabeza de jabalí que los cazadores de Jack clavan en un palo como ofrenda a «la bestia» en la novela de William Golding. No es un personaje humano ni el jefe de los niños. Simon la ve cubierta de moscas y, en una alucinación, la oye presentarse con ese nombre y decirle que la bestia vive dentro de los propios niños. El nombre es la traducción literal de Belcebú.

¿De qué trata El señor de las moscas?

El señor de las moscas trata de un grupo de niños ingleses que sobrevive a un accidente de avión en una isla desierta, sin adultos. Intentan organizarse con Ralph como jefe y una caracola como símbolo de orden, pero el miedo a una «bestia» y la rivalidad con los cazadores de Jack dividen al grupo. La convivencia se degrada hasta la muerte de Simon y de Piggy, y termina cuando un oficial de Marina llega a la isla incendiada.

¿Por qué se llama así la novela?

La novela se llama El señor de las moscas por la cabeza de jabalí llena de moscas que Jack ofrece a la bestia en el capítulo 8 y con la que Simon habla. «Señor de las moscas» es la traducción del hebreo Baal-Zebub, el nombre de Belcebú, un dios filisteo que la tradición cristiana convirtió en príncipe de los demonios. El título une así la imagen de la carne podrida con la idea del mal que nace dentro de las personas.

¿Quién escribió El señor de las moscas?

El señor de las moscas la escribió el británico William Golding, profesor y antiguo oficial de la Marina Real, y se publicó en 1954 en la editorial Faber & Faber. Fue su primera novela publicada. Golding había titulado el manuscrito Strangers from Within y varias editoriales lo rechazaron antes de que Faber lo aceptara con otro título.

¿Ralph es el Señor de las Moscas?

No, Ralph no es el Señor de las Moscas. Ralph es el niño elegido jefe del grupo gracias a la caracola y el que defiende mantener la hoguera y las normas. El Señor de las Moscas es la cabeza de jabalí clavada en un palo, un símbolo del mal que la novela sitúa dentro de los propios niños, no un personaje que mande sobre ellos.

¿Ganó William Golding el Premio Nobel por esta novela?

No exactamente. William Golding recibió el Premio Nobel de Literatura en 1983 por el conjunto de sus novelas, no por El señor de las moscas en particular, porque el Nobel se concede a un autor y no a un libro. La Academia Sueca lo premió «por sus novelas que, con la perspicacia de un arte narrativo realista y la diversidad y universalidad del mito, iluminan la condición humana en el mundo de hoy». El señor de las moscas es su obra más conocida, publicada casi treinta años antes del premio.

Y no es la única vez que la mosca se cuela en la historia: también dio nombre al avión mosca, el caza soviético Polikarpov I-16 que voló en la Guerra Civil.