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Mosca tsetsé: qué es y qué enfermedad transmite

Mosca tsetsé (Glossina morsitans morsitans), el insecto que transmite la tripanosomiasis africana

Actualizado el · Por

La mosca tsetsé es un insecto del género Glossina, un díptero que se alimenta de sangre y que solo vive en el África subsahariana. Es el vector de la tripanosomiasis africana humana, más conocida como enfermedad del sueño, una infección causada por el protozoo Trypanosoma brucei que, sin tratamiento, suele ser mortal. Según la nota descriptiva de la Organización Mundial de la Salud, los casos notificados han caído de forma drástica en las últimas décadas y la enfermedad está en vías de eliminación. En España no existe esta mosca y, por tanto, no hay riesgo de contagio por este vector.

Qué es la mosca tsetsé y dónde vive

Bajo el nombre de mosca tsetsé se agrupan las especies del género Glossina. Son moscas hematófagas: tanto los machos como las hembras necesitan sangre para alimentarse. Se distribuyen exclusivamente por el África subsahariana, y de todas las especies del género solo algunas transmiten la enfermedad del sueño.

Su hábitat preferido es la vegetación que bordea ríos y lagos, los bosques galería y la sabana. Por eso el riesgo de picadura se concentra en zonas rurales donde la gente trabaja, pesca o recoge agua cerca de ese tipo de vegetación.

Si quieres situar a la tsetsé dentro de la enorme familia de los dípteros, en nuestra guía sobre los tipos de mosca explicamos cómo se diferencian entre sí las especies más comunes y las que, como esta, tienen importancia sanitaria.

Qué enfermedad transmite

La tsetsé transmite la tripanosomiasis africana humana, llamada popularmente enfermedad del sueño. El agente causante es un protozoo del género Trypanosoma, en concreto la especie Trypanosoma brucei, que circula por la sangre y la linfa y, en fases avanzadas, invade el sistema nervioso central.

Es importante no confundirla con la enfermedad de Chagas. Chagas es la tripanosomiasis americana: la causa otra especie, Trypanosoma cruzi, y la transmite otro vector distinto. Comparten género de parásito, pero son enfermedades diferentes con distribución geográfica distinta.

La tsetsé no es la única mosca que supone un riesgo sanitario. Hay otras especies que transmiten patógenos de forma mecánica, al posarse en alimentos o heridas, como detallamos en nuestro artículo sobre qué enfermedades transmiten las moscas.

Las dos formas humanas de la enfermedad

Existen dos subespecies de Trypanosoma brucei que afectan a las personas, y cada una da lugar a una forma clínica diferente.

Subespecie Zona geográfica Forma clínica Peso en los casos notificados (OMS, 2025)
T. b. gambiense África occidental y central Crónica, de evolución lenta Endémica en 24 países; más del 91 % de los casos
T. b. rhodesiense África oriental y meridional Aguda, de evolución rápida Endémica en 13 países; alrededor del 9 % de los casos

Los datos de la tabla proceden del Observatorio Mundial de la Salud de la OMS. La forma crónica, causada por T. b. gambiense, es con diferencia la más frecuente. La forma aguda, por T. b. rhodesiense, es menos común pero avanza mucho más deprisa.

Cómo se transmite

El contagio se produce por la picadura de una mosca tsetsé infectada. Un detalle clave es que las moscas no nacen con el parásito: lo adquieren al picar a una persona o a un animal que ya está infectado. Esto explica que haya regiones de África con presencia de tsetsé donde, sin embargo, no se registra la enfermedad.

En el caso de T. b. rhodesiense, los animales domésticos y salvajes son el reservorio principal del parásito, lo que mantiene el ciclo de transmisión aunque haya pocas personas infectadas. A diferencia de los mosquitos, que también pican para alimentarse de sangre, en la tsetsé pican ambos sexos. Si te interesa esa comparación, en nuestro artículo sobre las diferencias entre moscas y mosquitos repasamos qué distingue a unos y otros.

Síntomas por fases

La enfermedad del sueño evoluciona en dos fases, y los síntomas cambian mucho de una a otra.

Primera fase: hemolinfática

El parásito se multiplica en la sangre y la linfa. Los síntomas más habituales son fiebre, dolor de cabeza, ganglios inflamados, dolores articulares y picor. En el punto de la picadura puede aparecer una lesión llamada tripanoma, que cicatriza en dos o tres semanas. Un signo clásico de esta fase es el signo de Winterbottom: ganglios del cuello inflamados y sin dolor.

Segunda fase: meningoencefálica

El parásito cruza la barrera hematoencefálica e invade el sistema nervioso central. Aparecen entonces cambios de comportamiento, confusión, falta de coordinación y alteraciones del ciclo del sueño, que dan nombre a la enfermedad. En esta fase se describe también el signo de Kerandel, dolor intenso al doblar la muñeca. Sin tratamiento, la enfermedad avanza hacia el coma y la muerte.

  • Fase 1: fiebre, cefalea, adenopatías, dolores articulares, prurito.
  • Fase 2: cambios de comportamiento, confusión, falta de coordinación, trastornos del sueño.

Diagnóstico

Diagnosticar la enfermedad pronto marca la diferencia, porque el tratamiento es más sencillo y eficaz en la primera fase. Por eso, uno de los pilares de la estrategia de la OMS es la búsqueda activa de casos en las comunidades afectadas, además de la atención a quienes acuden con síntomas. Determinar en qué fase está el paciente es imprescindible para elegir el tratamiento adecuado.

Tratamiento

El tratamiento depende de la forma de la enfermedad (gambiense o rhodesiense) y de la fase en la que se encuentre el paciente. Cuanto antes se inicie, mejores son las posibilidades de curación. Tras el tratamiento, el paciente necesita un seguimiento que puede prolongarse hasta 24 meses, para confirmar que el parásito ha desaparecido.

Los medicamentos contra la enfermedad del sueño son donados a la OMS por sus fabricantes, lo que permite distribuirlos sin coste en los países endémicos, según recoge la propia organización en su página sobre la tripanosomiasis africana humana.

La tripanosomiasis animal: la nagana

La mosca tsetsé no solo afecta a las personas. En el ganado africano transmite una enfermedad conocida como nagana, que debilita y mata a los animales y supone un obstáculo importante para el desarrollo económico de las zonas rurales: limita la cría de ganado y el uso de animales de tiro en amplias regiones del continente.

Además, como hemos visto, los animales domésticos y salvajes actúan como reservorio principal de T. b. rhodesiense, así que la salud animal y la humana van de la mano en el control de esta enfermedad. Es una relación entre moscas y ganado muy distinta a la de otras especies que molestan a los animales en España, como la mosca cojonera, que no transmite nada parecido.

España y el riesgo para el viajero

España no es zona endémica. La mosca tsetsé vive únicamente en el África subsahariana, así que en nuestro país no hay transmisión de la enfermedad del sueño por este vector, y las moscas que encontramos aquí no la contagian.

El riesgo existe solo para quien viaja a zonas rurales de países endémicos y pasa tiempo cerca de ríos, lagos, bosques galería o sabana con presencia de tsetsé. Para hacerse una idea de la escala, la OMS estimó que entre 2016 y 2020 la población en riesgo en África rondaba los 55 millones de personas, de las cuales unos 3 millones estaban en riesgo moderado o alto.

Prevención y control

No hay una vacuna, así que la prevención se centra en evitar la picadura y en controlar la población de moscas y los casos humanos. La OMS fija en su hoja de ruta dos hitos: la eliminación de la enfermedad como problema de salud pública en 2020 y la interrupción de la transmisión en 2030.

Los resultados hasta ahora avalan ese objetivo. Estas son las cifras que publica la OMS:

Momento Casos notificados Fuente
Epidemia de 1998 Unos 40.000 notificados y unos 300.000 sin detectar (estimación) Nota descriptiva OMS
2017 Menos de 2.000 Nota descriptiva OMS
2018 Menos de 1.000 Nota descriptiva OMS
2025 (forma gambiense) 430, frente a 27.862 en 1999: un descenso del 98 % Observatorio Mundial de la Salud (OMS)

Para el viajero, las medidas razonables son las mismas que recomiendan las fuentes sanitarias para cualquier insecto que pica: informarse antes del viaje sobre si la zona es endémica, evitar la vegetación ribereña en las horas de actividad de la mosca y acudir al médico ante fiebre o ganglios inflamados tras volver de una zona de riesgo, mencionando el viaje.

Preguntas frecuentes

¿La mosca tsetsé existe en España?

No. El género Glossina vive solo en el África subsahariana. En España no hay mosca tsetsé ni transmisión de la enfermedad del sueño.

¿Todas las moscas tsetsé transmiten la enfermedad del sueño?

No. Solo algunas especies del género son vectores, y además las moscas no nacen infectadas: adquieren el parásito al picar a una persona o un animal infectado. Hay zonas con tsetsé donde no hay enfermedad.

¿Qué parásito causa la enfermedad del sueño?

El protozoo Trypanosoma brucei. Dos subespecies afectan a las personas: T. b. gambiense, que causa la forma crónica en África occidental y central, y T. b. rhodesiense, que causa la forma aguda en África oriental y meridional.

¿Por qué se llama enfermedad del sueño?

Porque en la segunda fase, cuando el parásito invade el sistema nervioso central, aparecen trastornos del ciclo del sueño junto a confusión, cambios de comportamiento y falta de coordinación.

¿Tiene cura la enfermedad del sueño?

Sí, con tratamiento. Los medicamentos dependen de la forma y de la fase, y funcionan mejor cuanto antes se administren. Después hace falta un seguimiento de hasta 24 meses. Sin tratamiento, la enfermedad suele ser mortal.

¿Es lo mismo que la enfermedad de Chagas?

No. Chagas es la tripanosomiasis americana, causada por otra especie, Trypanosoma cruzi, y transmitida por otro vector distinto de la mosca tsetsé.