
Respuesta rápida: una mosca doméstica adulta pesa entre 8 y 20 miligramos, menos de 0,02 gramos. Hacen falta entre 50 y 125 moscas para juntar un gramo. La mosca de la fruta ronda 1 miligramo y un tábano, unos 50.
¿Cuánto pesa una mosca? Poco, aunque no siempre lo mismo. Una mosca doméstica adulta se mueve entre 8 y 20 miligramos según el individuo: cuenta su tamaño, su sexo, lo que comió de larva y el clima donde se crió. Para hacerse una idea: entre 50 y 125 ejemplares suman un gramo, y hacen falta entre 50.000 y 125.000 para juntar un kilo. El cuerpo mide entre 6 y 7 milímetros de largo, con una envergadura alar de 13 a 15 milímetros. Y ese es solo el punto de partida, porque a escala de especies el abanico se abre de par en par: la mosca de la fruta ronda el miligramo y los tábanos pueden acercarse a los 50. Todo ese cuerpo tan liviano se sostiene sobre seis patas: el detalle de cómo son lo tienes en cuántas patas tiene una mosca.
¿Cuánto miden las moscas?
Depende de la especie, y la horquilla es enorme. La más pequeña que se conoce, Euryplatea nanaknihali, mide 0,4 milímetros, menos que la cabeza de un alfiler. La más grande, Gauromydas heros, una mosca de Sudamérica, llega a los 7 centímetros. Entre ambas están las Pantophthalmidae, las moscas de la madera, cuyos adultos miden entre 18 y 45 milímetros según la revisión de Woodley (2009) que recoge Oliveira et al. (2023). La mosca doméstica, la que entra en casa, se queda en 6 o 7 milímetros.
¿Cuánto pesa una mosca?
Seamos exactos con la protagonista: hablamos de la mosca doméstica (Musca domestica), y su peso adulto se sitúa entre 8 y 20 miligramos. Es el rango que recoge la referencia principal sobre la especie, y encaja con sus medidas: 6-7 milímetros de longitud corporal y 13-15 de envergadura.
A ojo, el orden de magnitud se sostiene. El cuerpo de la mosca ocupa unos 20 milímetros cúbicos y, como la densidad de los insectos es próxima a la del agua (1 g/cm³), la cuenta sale por las decenas de miligramos. Las mediciones en individuos reales acaban en el rango de 8 a 20 mg; por eso la respuesta honesta no es una cifra única.
En gramos, que es como suele plantearse la pregunta: una mosca doméstica pesa entre 0,008 y 0,02 gramos. Para un gramo hacen falta entre 50 y 125 moscas; para un kilo, entre 50.000 y 125.000.
El resto de las especies no pesa lo mismo, ni de lejos. Hay dípteros de apenas un miligramo, como la mosca de la fruta, y otros que llevan varias veces el peso de la doméstica, como los tábanos. La tabla de abajo recoge, especie por especie, lo que dicen las fuentes.
Los dípteros son muy livianos, sí, pero hay tantos, que representan una cantidad ingente de biomasa. Sepamos, por ejemplo que en una hectárea de encinar puede haber una población de 6 millones de estos animales, lo que representaría una biomasa de 7 kg por hectárea, en peso seco. Ese dato se puede comparar con la biomasa media de mamíferos y aves que, en Europa occidental, es de 5 y 1,3 kilogramos por hectárea, respectivamente.
Por último diremos que los corpúsculos de Meissner (receptores táctiles que se encuentran en gran cantidad en las manos, labios, lengua, pezones, pene y clítoris), un tipo de terminaciones nerviosas en la piel que son responsables de la sensibilidad para el tacto más somero, son capaces de detectar la presión ejercida por un peso mucho menor que los pocos miligramos que pesa una mosca.
Tabla: peso y medidas de las moscas, especie por especie
| Especie | Peso del adulto | Longitud del adulto | Fuente |
| Mosca doméstica (Musca domestica) | 8-20 mg | 6-7 mm | Wikipedia (en.) |
| Mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) | ≈1 mg | 2-3 mm | BioNumbers (Harvard), Wikipedia (en.) |
| Mosquito común (Culex pipiens) | sin dato fiable publicado | 4-10 mm | ECDC |
| Tábano (Tabanus spp.) | ≈50 mg (T. lineola) | 10-25 mm | Animal Diversity Web, UF/IFAS |
| Mosca de los establos (Stomoxys calcitrans) | sin dato fiable publicado | 5-8 mm | Animal Diversity Web, UF/IFAS |
| Mosca verde (Lucilia sericata) | sin dato fiable publicado | 8-14 mm | Wikipedia (en.), Animal Diversity Web |
Una aclaración sobre la tabla: donde pone «sin dato fiable publicado» es literal. Para varias especies circulan cifras sin fuente seria detrás, y preferimos dejar la casilla vacía antes que colar un número que nadie ha medido.
¿Duermen las moscas?
Dormir consiste en reposar y dejar de comer, de beber, de cuidar a la prole, de mostrarse, en fin, un individuo más vulnerable que nunca ante cualquier peligro, ante cualquier depredador. De ahí los científicos han deducido que el sueño debe de ser algo muy muy importante (¡imprescindible!) para el cerebro, pero todavía no conocemos exactamente todos los secretos.
¿Qué animales duermen? Que lo hacen los mamíferos, está fuera de toda duda. Cada una de las especies de mamíferos duerme el número de horas que le pide el cuerpo, y parece que en eso el tamaño tiene algo que ver, pues los murciélagos marrones por ejemplo lo hacen veinte horas al día, nosotros lo hacemos siete u ocho, a un elefante le bastan con cuatro y las jirafas se apañan con menos de dos.
También duermen las aves (ver foto), los anfibios, los reptiles y hasta los peces, eso sí, cada uno a su manera. Ahora se ha descubierto que el dormir no es exclusivo de los vertebrados, pues también compete a invertebrados como las abejas y las langostas. De hecho… ¡cada vez está más extendida la sospecha de que TODOS los animales duermen, desde el Homo sapiens a las moscas! En cuanto a estas últimas, es difícil SABER a ciencia cierta (e incluso conjeturarlo tiene su riesgo) si realmente duermen: ¿quién es capaz de hacerle un electroencefalograma a una mosca o a cualquier otro insecto?
Por eso los estudios que se hacen al respecto con la mosca (y que no son desdeñables para el estudio del sueño en los seres humanos) se basan principalmente en cuidadosos análisis de las observaciones comportamentales (que han llevado a concluir con razonable certeza no sólo que las moscas del vinagre duermen por las noches, sino que tienen un esquema de descanso no demasiado diferente al de los mamíferos, en tanto en cuanto más del 90% del tiempo de oscuridad permanecen posadas y en reposo) y en los análisis bioquímicos y genéticos (verdaderamente importantes) que se han desarrollado en paralelo al estudio del comportamiento de estos insectos. Sobre esto último, cabe decir que la bioquímica del sueño en las moscas del vinagre y la activación de genes por el hecho de estar dormido o despierto tiene numerosos puntos en común con el que conocemos en los ratones experimentales.
Para conocer con más detalle sobre todo esto (el descanso nocturno de las moscas Drosophila, demostración de que realmente permanecen dormidas durante la mayor parte de la noche), hay que conocer los interesantísimos estudios que en su día publicaron dos grupos de científicos: J. Hendriks y sus colaboradores en la revista Neuron y Giulio Tononi y sus colegas en la revista Science.
Ahora sabemos que las moscas…
Después de cinco minutos de reposo en la oscuridad, resultan más difíciles de asustar que cuando no están descansando (el estímulo necesario para despertarlas cuando llevan un buen rato dormidas, debe ser de una intensidad considerable).
Descansan diez horas por la noche, y si se las impide dormir, en las 24 horas siguientes intentan recuperar el sueño perdido, igual que procuramos hacer los humanos y, al igual que los humanos, del dormir poco y mal surgen patologías que demuestran la necesidad de esta actividad fisiológica.
Si las moscas toman cafeína, duermen mal; si toman hipnóticos duermen mucho.
Las jovencitas (menos de tres días de existencia) pasan la mayor parte del tiempo dormidas; las jóvenes y adultas descansan un tiempo razonable; las ancianas (33 días o más), apenas duermen. En general, es un esquema no demasiado diferente del de los mamíferos.
Pero… ¿Por qué se investiga con moscas para saber del sueño de los humanos? Porque a pesar de que hace casi 600 millones de años que nuestros ancestros humanos se distanciaron de las moscas, ya hemos dicho que las diferencias entre ambas especies, en cuanto a lo que al descanso concierne, no parecen ser tan diferentes, y la genética de las moscas del vinagre es muy bien conocida y se puede actuar sobre ella con poderosas herramientas, y la facilidad de cultivo y de reproducción de ellas permite estudiar las variaciones que se producen en varias generaciones en muy poco tiempo. Se convierten, por tanto, en un modelo experimental muy interesante para analizar los mecanismos íntimos del sueño de los mamíferos. Quizás, incluso, sirvan para probar terapias contra las patologías del dormir antes de hacer pruebas en los mamíferos y, tal vez, el modelo hasta permita contestar a la pregunta ¿para qué sirve dormir?
A medida que han ido evolucionando todas las especies animales, lo ha ido haciendo también su sueño. Por ejemplo, el de los humanos no sólo presenta sueño de ondas lentas, sino también otras fases cuando los ojos realizan movimientos rápidos y cuando sueñan. El movimiento rápido de ojos, o sueño REM (Rapid Eye Movements), generalmente llega más tarde, después de períodos de un intenso sueño de ondas lentas. Otros mamíferos también experimentan una mezcla de sueño REM y no REM, al igual que los pájaros. Las moscas del vinagre no parecen andar muy lejos. La hipótesis es que sus neuronas se parecen a las humanas en que ambas producen, durante parte de la noche, esa actividad eléctrica de baja frecuencia que llamamos sueño de ondas lentas; las moscas son, según el investigador Marcus Frank, “animalillos que parecen disfrutar de episodios oníricos”. Está claro que si se termina de demostrar que el sueño se da tanto en vertebrados como invertebrados, el corolario sería que dicha actividad surgió muy temprano en la historia de la evolución animal.
¿De qué se alimentan las moscas?
La mayoría de los adultos son polífagos, encontrándose sobre muy diversos tipos de sustancias. Algunos son saprófagos: en ecología se llama saprotrofia a la dependencia que muchos organismos, llamados saprótrofos, tienen para su nutrición de los residuos procedentes de otros organismos, tales como hojas muertas, cadáveres (entonces el animal sería también necrófago) o excrementos (el animal sería coprófago). También se puede llamar al fenómeno saprobiosis y a los organismos que lo representan, saprobios (generalmente usado como adjetivo) o saprobiontes.
Entre los saprótrofos pueden distinguirse los saprótrofos obligados, es decir, aquellos que no tienen otra manera de recabar nutrientes, y los saprótrofos facultativos, aquellos que durante la mayor parte de su vida emplean otro medio de nutrición y sólo son saprótrofos durante un fase.
Es muy frecuente que las moscas se reúnan sobre cúmulos de materia en descomposición, o en los vertederos de ciertas industrias ricas en materiales orgánicos. Lo que nosotros consideramos desechos y basura, constituyen para ellas lugares de encuentro nupcial o salas de banquete. Los cúmulos de desechos y el estiércol funcionan como incubadora porque, al fermentar, producen el calor necesario para el desarrollo del embrión y el crecimiento de las larvas.
Pero las moscas también pueden alimentarse de plantas (fitófagos), del néctar (nectívoros o nectarívoros; en la fotografía, una mosca de las flores) o de la sangre de sus parasitados (hematófagos).
Las moscas… ¿hacen pipí, caca, se tiran pedos?
No parece que se pueda realmente decir que las moscas hagan pipí. No les faltan los riñones, que son cuatro tubos largos llamados de Malpighi, que se extienden por toda la cavidad abdominal y están bañados por la hemolinfa. Como en todos los insectos, esa hemolinfa no es sangre roja: lo explico en ¿las moscas tienen sangre? Una única fibra muscular se envuelve alrededor de cada tubo, lo que le permite moverse dentro de la cavidad. Estos tubos delgados que se extienden por todo el cuerpo están involucrados en el proceso de excreción y su posición suspendida en la hemolinfa les permite filtrar y purificar la hemolinfa que las envuelve. El filtrado es rechazado en el colon y cuando alcanza el recto, el agua y las sales minerales esenciales son reabsorbidas, dejando atrás los residuos nitrogenados, que se liberan junto con las heces o defecaciones por el ano. Estos excrementos, pues, están bastante secos porque antes de salir han perdido su humedad gracias a la reabsorción del agua por las paredes del recto.
En cuanto a las flatulencias, estas son las acompañantes normales de cualquier digestión. Las moscas no constituyen la excepción a la regla: se tiran pedos como el resto de animales.
¿Cuánto peso puede levantar una mosca?
Nadie ha puesto una mosca a levantar pesas en un laboratorio y ha anotado los gramos. Lo que sí se ha medido es otra cosa: la velocidad a la que vuela y la potencia que saca de sus músculos. La cifra de «850 veces su peso» que circula en vídeos y publicaciones de redes no aparece en ningún estudio publicado, y la aritmética la desmonta en dos líneas. Lo que hay detrás de la pregunta real lo cuenta el estudio de Marden y colaboradores (1997) sobre el vuelo de la mosca del vinagre, Drosophila melanogaster, y lo que aguanta pegada al techo depende de sus patas, como describe la ficha de Musca domestica.
Lo que sí está medido: velocidad y potencia de vuelo
Marden, Wolf y Weber criaron moscas del vinagre durante 160 generaciones seleccionando las que mejor volaban contra el viento, y luego las compararon con moscas sin seleccionar. El techo de velocidad fue de 0,85 metros por segundo, y apenas cambió entre unas y otras: hay un límite físico que la selección no mueve.
La otra cifra es la potencia inducida máxima: 28 vatios por kilo de músculo. La obtuvieron multiplicando la velocidad vertical máxima de cada mosca por su peso corporal, y encaja con lo que predicen los límites de carga medidos en otros insectos y en vertebrados voladores. Fíjate en la unidad: vatios por kilo de músculo. Es una medida de cuánta energía entrega el músculo por segundo, no de «cuántas veces su peso» mueve el animal. Pasar de una a otra sin más datos es inventarse el resultado.
Por qué lo de «850 veces su peso» no cuadra
Coge la tabla de arriba: una mosca doméstica pesa entre 8 y 20 miligramos. Con una mosca de 12 miligramos, 850 veces su peso son 10.200 miligramos, es decir, unos 10,2 gramos colgando de un insecto que pesa menos que una gota de agua.
Para levantar 10 gramos por el aire hace falta sustentación, y la sustentación la fijan la superficie de las alas y la potencia disponible. Ni una ni otra se multiplican por 850 por mucho que se empeñe el vídeo. Los récords de carga que se citan en insectos, además, suelen ser de arrastre por el suelo, con las patas apoyadas y el rozamiento ayudando. Eso no es volar con la carga. Y tampoco hay cifra de arrastre para la mosca, así que lo honesto es decirlo: no hay dato.
Cuánto peso aguanta una mosca andando por el techo
Aquí el truco no es volar, es pegarse. Cada pata termina en dos uñas y en unas almohadillas adhesivas, los pulvilos, cubiertas de pelos diminutos que segregan una sustancia pegajosa. Con seis patas repartiendo el agarre, la mosca se sostiene boca abajo sin esfuerzo aparente y se despega de una pata a la vez. No hay una cifra publicada de cuánto peso extra soportaría colgada así, de modo que no la vas a leer aquí. Lo que sí está claro es por qué se limpia tanto las almohadillas: te lo contamos en por qué las moscas se frotan las patas.
Si quieres seguir con la anatomía, tienes cuántas patas tiene una mosca y, para entender de dónde saca la energía para todo esto, qué comen las moscas.
Preguntas frecuentes sobre el peso y las medidas de las moscas
¿Cuánto pesa una mosca en gramos?
Poco. La mosca doméstica adulta pesa entre 0,008 y 0,02 gramos: el rango de 8-20 miligramos se queda, como mucho, en la quincuagésima parte de un gramo.
¿Cuántas moscas hacen falta para pesar un gramo?
Entre 50 y 125, según el tamaño de cada individuo. Para juntar un kilo harían falta entre 50.000 y 125.000.
¿Cuánto pesa una mosca de la fruta?
Alrededor de un miligramo. La referencia de BioNumbers (Harvard) fija el peso típico de Drosophila melanogaster en ≈1 mg, unas veinte veces menos que una mosca doméstica grande.
¿Por qué varía tanto el peso de una misma especie?
Porque el peso no está escrito en el ADN de la especie: cuenta el sexo (las hembras tienen alas mayores), la alimentación en la fase larvaria, el clima y la latitud, y en las latitudes más altas los individuos son mayores. De ahí el rango de 8 a 20 mg en la mosca doméstica.
El peso y las medidas son la mitad de la historia; la otra mitad es el vuelo. La tienes en ¿a qué velocidad vuela una mosca?
El cuadro completo del insecto —patas, alas, ojos y sentidos— lo tienes en características de la mosca.
Ya que hablamos del cuerpo de la mosca: tampoco tiene dientes. Te lo contamos en ¿tienen dientes las moscas?.
Y si de medir la mosca pasas a querer echarla de casa, empieza por saber qué repelente de moscas funciona de verdad y sigue con las trampas para moscas que sí las cazan.
Relacionado: si el problema es que ya están dentro, un aparato de luz UV mata las que hay, con las limitaciones que explicamos en matamoscas eléctricos: cómo funcionan y si de verdad sirven.
