
Sí, las moscas duermen. Cada noche entran en un reposo de varias horas en el que apenas se mueven y responden menos a lo que pasa alrededor. Y no lo hacen a la vista: las moscas duermen en superficies altas y resguardadas. Dentro de casa, en el techo, las esquinas, las paredes y los marcos de puertas y ventanas; fuera, bajo los aleros, en cables y cuerdas y en el envés de las hojas. Ahí se quedan hasta que la luz y la temperatura de la mañana las ponen otra vez en marcha.
¿Las moscas duermen de verdad?
Sí, y la prueba viene del laboratorio. La mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) es el insecto con el que se estudia el sueño en animales, y cumple los tres criterios que lo definen: pasa periodos largos sin moverse, hace falta un estímulo más fuerte de lo normal para despertarla, y si se le impide descansar una noche, al día siguiente duerme más para compensarlo. Dos equipos lo demostraron a la vez en el año 2000: Shaw, Cirelli, Greenspan y Tononi en Science, y Hendricks y sus colegas en Neuron, con el título de «el reposo en Drosophila es un estado parecido al sueño».
Lo que no tienen es un sueño como el nuestro. No hay fases REM ni ondas lentas que medir con un electroencefalograma: en un insecto el sueño se define por el comportamiento. Pero el patrón de la mosca doméstica (Musca domestica) es el mismo que el de su prima pequeña: activa con la luz, quieta por la noche. Así lo recoge la ficha de la mosca doméstica y el manual de control de vectores de la OMS.
¿Dónde duermen las moscas?
Donde no las vean y donde el aire esté quieto. Eligen el sitio por dos motivos: no servir de cena a arañas, geckos o pájaros, y no perder temperatura durante la noche. El manual de control de vectores de la Organización Mundial de la Salud (Rozendaal, 1997) los enumera uno por uno, porque las superficies de reposo son justo donde se aplican los tratamientos.
- Techos y esquinas altas. Es donde más se ven al amanecer dentro de una casa: en la unión de la pared con el techo o en un rincón, a salvo de la vista. Si al levantarte ves moscas pequeñas en el techo, acaban de pasar la noche ahí.
- Paredes, marcos y aleros. En el exterior descansan en fachadas, bajo aleros, en marcos de ventanas y puertas y en cualquier saliente que las proteja de la lluvia.
- Cables, cuerdas y tendederos. Cualquier línea fina y horizontal les sirve de percha nocturna. Por eso los cables de la luz de un corral o un garaje amanecen con hileras de moscas.
- Vegetación. Al aire libre, el envés de las hojas, el interior de setos y matas y la hierba alta: humedad y sombra.
- Cortinas, estanterías y huecos. En interiores, cualquier rincón oscuro, seco y sin corrientes de aire.
Altura, sombra y quietud. Si te levantas de noche y las ves quietas en el techo, no están muertas ni enfermas. Están durmiendo.
¿Cuándo descansan y cuánto tiempo?
Las moscas son animales diurnos. Vuelan, comen y buscan pareja con luz, y al caer la tarde se posan. El reposo ocupa buena parte de la noche. En verano, además, suelen añadir siestas cortas en las horas centrales del día, cuando el calor aprieta: en el laboratorio, la mosca de la fruta alarga su descanso de mediodía cuando sube la temperatura, un efecto que Parisky y sus colegas describieron en Current Biology en 2016.
¿Las moscas duermen de noche y cuántas horas?
¿Cuántas horas exactas? Depende de la especie, de la temperatura y de las horas de luz. Una mosca doméstica en una noche de julio y otra en una de octubre no descansan lo mismo, igual que no viven lo mismo: lo explicamos en las temporadas de las moscas.
¿Cómo descansan, si no tienen párpados?
No tener párpados es solo uno de los rasgos que separan a una mosca de nosotros. Los demás, de los ojos a las patas, están ordenados en características de las moscas.
No cierran los ojos porque no tienen con qué. Sus ojos compuestos no llevan párpados, así que la mosca descansa con los ojos abiertos. Cuando se posa, flexiona las patas para agarrarse bien a la superficie, recoge las alas sobre el abdomen y se queda inmóvil. El cuerpo baja el ritmo: menos movimiento y menos respuesta a lo que la rodea, que es justo el umbral de respuesta elevado que midieron Shaw y Hendricks en sus moscas de laboratorio.
¿Vuelven siempre al mismo sitio?
Muchas sí. Las moscas muestran fidelidad a su lugar de descanso y reaparecen noche tras noche en el mismo rincón o en el mismo árbol. De hecho, el manual de la OMS basa parte del control de la mosca doméstica en esa costumbre: se tratan las superficies de reposo preferidas, porque la mosca vuelve a ellas. Algunas especies, además, se agrupan para dormir en lo que se llama dormideros, un comportamiento documentado desde hace décadas en otros insectos. En casa, esa costumbre explica por qué ves a las mismas horas a las mismas moscas en el mismo trozo de techo.
El día de una mosca, de un vistazo
Juntando lo anterior, la jornada de una mosca sigue casi siempre el mismo guion: se mueve con la luz y se para sin ella. Así queda resumida, con lo que recoge el manual de control de vectores de la OMS y los estudios de sueño en la mosca de la fruta.
| Momento del día | Qué hace la mosca |
|---|---|
| Amanecer | La luz y la temperatura de la mañana la ponen en marcha. Deja el techo, la esquina o el cable donde ha pasado la noche. |
| Mañana | Actividad plena: vuela, come y busca pareja. Es su tramo diurno, el que describe la OMS para la mosca doméstica. |
| Mediodía de verano | Si aprieta el calor, siesta corta. En el laboratorio, la mosca de la fruta alarga su descanso de mediodía cuando sube la temperatura (Parisky y colegas, Current Biology, 2016). |
| Atardecer | Al irse la luz se posa, y lo hace en su sitio de siempre: alto, resguardado y sin corrientes. Es la fidelidad al lugar de descanso que aprovecha el control de plagas. |
| Noche | Reposo que ocupa buena parte de la noche: patas flexionadas, alas recogidas sobre el abdomen y ojos abiertos porque no tiene párpados. Cumple los criterios del sueño medidos por Shaw y colegas en Science. |
La única pieza variable es la siesta de mediodía, que depende del calor. El resto se repite día tras día, y por eso encontrar a una mosca dormida es cuestión de mirar al mismo rincón a la misma hora.
Qué significa esto si tienes moscas en casa
Que el anochecer es tu momento. Una mosca que duerme en alto y siempre en el mismo punto es fácil de localizar y, si hace falta, de tratar ahí, en lugar de perseguirla volando por toda la habitación. Los remedios caseros y las trampas rinden más si se colocan cerca de donde se concentran al final del día.
Y una tranquilidad: la mosca doméstica no pica. Dormir con una mosca en la habitación es molesto, pero no peligroso por sí mismo. Lo que conviene evitar es que se pose en la comida, porque ahí sí deja lo que ha recogido en la basura.
Preguntas frecuentes
¿Las moscas duermen por la noche?
Sí. Son de actividad diurna y pasan la noche en reposo, posadas e inmóviles en un lugar resguardado.
¿Dónde duermen las moscas en una casa?
En techos, esquinas altas, paredes, marcos de puertas y ventanas, cortinas y cualquier rincón oscuro, seco y sin corrientes de aire.
¿Cuántas horas duermen las moscas?
Depende de la especie y de la temperatura. El reposo nocturno ocupa buena parte de la noche y, en verano, pueden añadir siestas cortas al mediodía.
¿Las moscas duermen con los ojos abiertos?
Sí. No tienen párpados, así que descansan inmóviles sin cerrar los ojos.
¿Las moscas duermen todas las noches en el mismo sitio?
Muchas sí. Tienen fidelidad a su lugar de descanso y vuelven noche tras noche al mismo rincón, un hábito que la OMS aprovecha para el control de la mosca doméstica. Por eso, al anochecer, basta con mirar donde las viste el día anterior.
¿Se despiertan las moscas si enciendo la luz de madrugada?
Es probable que se muevan: la luz es la señal que arranca su actividad diaria y su reloj interno se ajusta con las horas de luz. Es el mismo motivo por el que las moscas se pegan a la luz y a las ventanas.
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