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Moscas aletargadas en la ventana en otoño: qué son y por qué no hay plaga en casa

Mosca de los racimos (Pollenia rudis) posada sobre una superficie clara, vista de cerca

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Moscas aletargadas en la ventana en otoño: qué son y por qué no hay plaga en casa

Llega el primer frío de verdad y aparecen moscas en la ventana. No se comportan como las de agosto: van despacio, apenas reaccionan cuando te acercas y se amontonan en los marcos y en las esquinas del techo. A veces son decenas. Lo primero que uno piensa es que la casa se ha llenado de moscas por dentro, y justo después del pico de moscas de septiembre la idea parece razonable. No es eso.

Mosca de los racimos (Pollenia rudis) posada sobre una superficie clara
Mosca de los racimos (Pollenia rudis). Foto: Richard Bartz, Munich aka Makro Freak, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 2.5.

Son moscas que vienen de fuera a pasar el invierno. En España, las dos protagonistas de esta escena otoñal son la mosca de los racimos (Pollenia rudis) y la mosca de otoño (Musca autumnalis). Las dos entran en las casas cuando la temperatura cae de golpe, y ninguna puede criar dentro: sus larvas necesitan algo que solo existe en el exterior.

La mosca de los racimos (Pollenia rudis): la que hiberna en el desván

Pollenia rudis es una mosca gris de aspecto corriente, parecida a la doméstica, con el tórax cubierto de pelos dorados y rizados. En verano vive en prados y campos abiertos sin que nadie se fije en ella. El cambio llega con el frío: ante una caída brusca de temperatura se desplaza al interior de edificios, huecos de árboles, cortezas sueltas y otras oquedades [1].

Una vez dentro, busca los puntos más cálidos y se agrupa junto a las ventanas, en desvanes, falsos techos y cámaras. De ahí su nombre inglés, cluster fly, y el que se usa en España, mosca de los racimos. Con el frío el insecto se vuelve lento y torpe, y esa lentitud es lo que llama la atención cuando lo encuentras en el alféizar [1][2]. No es que esté muriéndose: está en reposo, muy lejos todavía de la temperatura a la que mueren las moscas.

Su biología explica el resto. **Las larvas de Pollenia rudis son parásitas de lombrices de tierra del género *Aporrectodea*** (antes Allolobophora). La hembra pone los huevos en el suelo, y la larva recién nacida penetra en la lombriz y se alimenta dentro de ella hasta pupar [1][2]. Esta mosca solo completa su ciclo donde hay lombrices, es decir, en suelo con hierba. En un salón o un dormitorio no hay lombrices, así que no hay cría: las moscas que ves son adultos que han entrado a refugiarse [2].

Un detalle comprobable en casa: si se aplasta una, suelta un olor dulzón que recuerda a la miel de trigo sarraceno. Por eso en inglés también la llaman buckwheat fly [1].

La mosca de otoño (Musca autumnalis): la prima del establo

La segunda protagonista es la mosca de otoño (Musca autumnalis), face fly en inglés. Se parece mucho a la mosca doméstica, pero es algo mayor, de 7 a 8 mm, con cuatro franjas oscuras bien marcadas en el tórax y el abdomen gris con dibujo negro [3][4].

Su vida gira alrededor del ganado. Es una plaga del vacuno y del caballo y se alimenta de las secreciones de los ojos, la boca y los ollares del animal [3][4]. No pica, pero sí transmite enfermedades al ganado: es vector de la **lombriz ocular *Thelazia rhodesi*** y de la queratoconjuntivitis bovina [3][4].

Y aquí está la razón de que tampoco críe en tu casa: pone los huevos en estiércol fresco de vacuno. Los huevos eclosionan en pocas horas, las larvas pasan tres estadios alimentándose dentro del estiércol y pupan allí mismo. De huevo a adulto transcurren entre 10 y 20 días, según la temperatura [3][4]. Sin ese sustrato no hay descendencia. Los adultos que ves en la ventana han entrado a hibernar y volverán a salir de marzo a principios de abril [3][4].

Por qué se meten en casa y por qué no hay que alarmarse

El patrón es idéntico en las dos especies: buscan refugio, no comida ni un sitio donde criar. La casa les da lo que el campo deja de ofrecer en octubre: temperatura estable y un rincón seco donde pasar los meses fríos. Es un capítulo más del calendario anual de estos insectos, el mismo que marca las temporadas de las moscas a lo largo del año, y nada tiene que ver con lo que atrae a las moscas el resto del tiempo, que es comida y materia en descomposición.

De ahí salen dos conclusiones prácticas:

  • No se están reproduciendo dentro. No hay nido, ni huevos, ni larvas en los rincones. Si aparecen muchas es porque han entrado muchas desde fuera, no porque la casa las esté criando [2][3].
  • El problema se acaba solo. Entran con el frío, se refugian y en primavera se van. Una entrada de moscas en octubre no anuncia una infestación de verano.

Lo que sí merece la pena hacer:

  1. Sellar por donde entran. Rendijas de los marcos, cajas de persiana, rejillas de ventilación sin mosquitera y cualquier grieta en la fachada que dé al sol. Es la única medida que reduce el número de verdad.
  2. No fumigar el interior. Cuando las moscas ya están en cámaras y huecos, el insecticida mata a las que ves pero deja el problema donde estaba, y además lo añade a un espacio habitado. Los insectos muertos en zonas ocultas atraen a otros invasores domésticos [2].
  3. Ventilar y retirar lo que entre. Las del alféizar se recogen con el aspirador o la escoba. No hace falta más.
  4. Si se repite cada año en el mismo punto, lo que hay que revisar es la fachada y la cámara afectada, no el interior.

Preguntas frecuentes

¿Estas moscas pican?

No. Pollenia rudis no tiene aparato para picar y Musca autumnalis se alimenta de secreciones del ganado, no de sangre humana. Si algo te ha picado junto a la ventana en otoño, ha sido otro insecto.

¿Por qué se quedan quietas en la ventana?

Porque están en reposo invernal. Con el frío entran en un estado de actividad mínima: se mueven poco y responden tarde. Solo despegan si las molestas o si sube la temperatura. La ventana, además, es el punto más luminoso y templado de la habitación, y ya explicamos por qué las moscas se pegan a la luz y a las ventanas.

¿Pueden criar dentro de casa?

No. Las larvas de Pollenia rudis necesitan lombrices de tierra y las de Musca autumnalis, estiércol fresco de vacuno. Sin esos sustratos el ciclo se detiene [2][3].

¿Aparecen también en primavera?

Sí. Los adultos de Musca autumnalis salen de la hibernación de marzo a principios de abril [3][4], así que un repunte al final del invierno suele ser la misma población que entró en otoño.

¿Es señal de suciedad en la casa?

No. Entran por el calor y el refugio, no por falta de limpieza. Su presencia habla del frío que hace en la calle, no del estado de la casa.

Fuentes

  1. Wikipedia en inglés, Pollenia rudis (mosca de los racimos): https://en.wikipedia.org/wiki/Pollenia_rudis
  2. Penn State Extension, «Cluster Flies»: https://extension.psu.edu/cluster-flies
  3. Wikipedia en español, Musca autumnalis (mosca de otoño): https://es.wikipedia.org/wiki/Musca_autumnalis
  4. Wikipedia en inglés, Musca autumnalis (face fly): https://en.wikipedia.org/wiki/Musca_autumnalis