
Las arañas que salen en casa en España son casi siempre especies inofensivas que entran buscando comida, calor o un rincón tranquilo donde nadie las moleste. No hay motivo para preocuparse: ninguna de las habituales en viviendas tiene veneno capaz de dañar a una persona, ninguna ataca y todas huyen en cuanto notan movimiento. Las dos especies con interés sanitario que hay en el país son raras dentro de casa, se reconocen bien y, aun así, no matan a nadie sano. Aquí tienes cuáles son las que viven en el techo del salón o detrás del armario, cómo distinguirlas, qué hacer si una te muerde y cómo sacarlas sin fumigar la casa.
Por qué hay arañas en tu casa
Una araña no entra en una vivienda por casualidad. Entra porque dentro encuentra lo que necesita: otros bichos de los que alimentarse, una temperatura estable y escondites. Si en tu casa hay mosquitos en verano, moscas en la cocina o pececillos de plata en el baño, hay comida, y donde hay comida acaba habiendo arañas.
Los puntos de entrada son los de siempre: rendijas bajo las puertas, rejillas de ventilación sin malla, marcos de ventana que no cierran del todo, el hueco por donde pasan tuberías y cables, cajas que subes del trastero y leña o macetas que metes del jardín.
El Centro Nacional de Información sobre Plaguicidas (NPIC) de la Universidad Estatal de Oregón lo resume con claridad: la mayoría de las arañas no son una amenaza para las personas, se alimentan de insectos y ayudan a mantener a raya otras plagas. Es la idea que conviene tener en la cabeza antes de coger la zapatilla.
Cómo identificar las arañas más habituales en una vivienda
En España se repiten cuatro grupos dentro de casa, y con fijarte en tres cosas (forma del cuerpo, tipo de tela y lugar donde está) aciertas casi siempre. Si lo que has visto no encaja con ninguna, puede que ni siquiera sea una araña: en nuestra guía de bichos pequeños en casa tienes el resto de inquilinos habituales, de los ácaros a los escarabajos de despensa.
| Especie | Tamaño | Dónde aparece | Qué hace | Riesgo real |
|---|---|---|---|---|
| Araña de patas largas (Pholcus phalangioides) | Cuerpo pequeño y alargado; patas muy finas y largas | Esquinas del techo, detrás de muebles, garajes y sótanos | Cuelga cabeza abajo en una tela irregular; come mosquitos y otras arañas | Ninguno |
| Araña doméstica o de rincón (Tegenaria domestica) | Marrón; las especies mayores del género llegan a unos 10 cm con las patas extendidas | Rincones bajos, detrás de radiadores, bañeras, trasteros | Tela en forma de embudo; espera dentro | Ninguno |
| Araña lobo (familia Lycosidae) | Marrón con bandas; cuerpo robusto | Suelo, bajo muebles; entra desde el jardín, sobre todo en otoño | No hace tela de captura; caza caminando | Ninguno; muerde solo si la aplastas con la mano |
| Arañas de jardín (orbiculares) | Variable; abdomen redondeado | Ventanas, balcones, plantas recién entradas | Tela circular clásica; se cuelan por error | Ninguno |
| Araña violinista (Loxosceles rufescens) | Marrón uniforme; mancha en forma de violín en el cefalotórax | Rincones oscuros, cajas, ropa guardada, detrás de cuadros | Se esconde de día; no es agresiva | Su mordedura puede dar una lesión en la piel que requiere valoración médica |
| Viuda negra europea (Latrodectus tredecimguttatus) | Hembra negra con manchas rojas | Campo y zonas secas de la franja mediterránea; no dentro de casa | Tela irregular a ras de suelo, entre piedras y matorral | Mordedura que exige atención médica; muy improbable en una vivienda |
Araña de patas largas: la del techo
La araña de patas largas (Pholcus phalangioides) tiene un cuerpo pequeño y alargado del que salen unas patas tan finas que parecen hilos. Vive cabeza abajo en una tela desordenada, pegada a la esquina del techo, detrás de la puerta del baño o en el ángulo de un armario, y se mueve poco si no la molestas.
Es la mejor inquilina que puedes tener. Come mosquitos, moscas pequeñas y, sobre todo, otras arañas, incluidas las de mayor tamaño que ella. Según el NPIC, este trabajo de control de insectos es la razón por la que muchos expertos recomiendan dejarlas en paz. Si tu problema de verano son los mosquitos en el dormitorio, una araña de patas largas en el techo trabaja a tu favor cada noche.
La confusión más frecuente es con los opiliones, esos arácnidos de patas aún más largas y cuerpo redondo que se ven en jardines y paredes exteriores. No son arañas y no hacen tela. También hay quien la confunde con la llamada «mosca araña», que es otro animal completamente distinto: lo explicamos en qué es la mosca araña y por qué se llama así.
Araña doméstica o de rincón: la de la tela en embudo
Si has levantado una caja del trastero o has mirado detrás del radiador y has visto una tela que se estrecha hacia un túnel, ahí vive una araña doméstica (Tegenaria domestica). Es marrón, de cuerpo más grueso que la anterior, y en las especies mayores del género las patas extendidas llegan a unos 10 cm, lo que impresiona bastante cuando aparece en la bañera una mañana de septiembre.
Esa escena de la bañera tiene explicación: cae dentro al explorar y no puede trepar por la pared lisa. No ha subido por el desagüe. Un trozo de cartulina apoyado en el borde le sirve de rampa.
Es muy común en viviendas de toda España y no supone ningún riesgo. Como dice el NPIC, la mayoría de las arañas solo muerden si se sienten atrapadas contra la piel, por ejemplo al vestirte con una prenda en la que se había metido. Incluso en ese caso, el resultado es un pinchazo que apenas se nota.
Araña lobo: la que entra andando desde el jardín
La araña lobo (familia Lycosidae) no construye tela de captura. Caza a pie, de noche, y por eso la ves cruzando el suelo del pasillo o escondida bajo el sofá en vez de colgada en un rincón. Es marrón con bandas longitudinales y de cuerpo robusto, lo que hace que mucha gente la tome por algo peligroso.
Entra desde el jardín, el patio o el campo, sobre todo en otoño, cuando baja la temperatura y busca un sitio abrigado. Las casas con jardín, las plantas bajas y los chalés son sus puntos habituales de aparición. Si tienes una en el salón, lo más probable es que haya entrado por debajo de la puerta de la terraza.
Puede morder si la aplastas con la mano o la pisas descalzo, y la mordedura molesta como la de una avispa pequeña, pero no pasa de ahí. Si la foto que has hecho muestra una araña marrón, robusta y con bandas, que estaba en el suelo y no en una tela, casi seguro es una araña lobo que solo buscaba la salida.
Las dos que conviene conocer: araña violinista y viuda negra
En España hay dos especies con interés sanitario, y la forma honesta de hablar de ellas es con precisión: no son habituales en casa, se reconocen bien y su mordedura, aunque exige atención, no mata a una persona sana.
La araña violinista (Loxosceles rufescens) es mediterránea, de color marrón uniforme, y lleva en el cefalotórax una mancha más oscura con forma de violín que da nombre a la especie. Se esconde de día en rincones oscuros y en acumulaciones de cosas: cajas que nadie abre, ropa guardada sin usar, detrás de cuadros, en garajes y trasteros. No es agresiva y muerde solo cuando queda atrapada contra la piel. Su mordedura puede producir una lesión en la piel que requiere valoración médica, porque la zona puede oscurecerse y ampliarse en los días siguientes.
La viuda negra europea (Latrodectus tredecimguttatus) vive en la franja mediterránea, en el campo y en zonas secas: pedregales, matorral, lindes de cultivo. La hembra es negra con manchas rojas en el abdomen, y su nombre científico alude a esas manchas. No vive dentro de las casas. El encuentro típico es de alguien que trabaja en el campo o levanta piedras, no de alguien que limpia el baño.
Si vives en la costa mediterránea, lo sensato no es tener miedo sino revisar con cuidado cajas, zapatos guardados y ropa que lleva meses en el armario antes de meter la mano.
Qué hacer si te muerde una araña
Primero, la frase que conviene repetir: en España no hay arañas que maten a una persona sana. El riesgo real de una mordedura es una reacción local, parecida a la de una picadura de insecto, que se resuelve sola en la gran mayoría de los casos. Lo dicen el NPIC y, para las señales de alarma, MedlinePlus, el servicio de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Lo que sí conviene hacer es lavar la zona con agua y jabón, no rascarse y observar cómo evoluciona durante las horas siguientes. Y conviene consultar a un médico si aparece cualquiera de estas señales, según MedlinePlus:
- Dolor que va a más con el paso de las horas en lugar de calmarse.
- Una ampolla, o una lesión que se oscurece o se extiende alrededor del punto de la mordedura.
- Fiebre o sudoración abundante.
- Calambres o rigidez muscular.
Si puedes, guarda la araña en un bote cerrado o hazle una foto nítida. Identificarla ahorra tiempo en la consulta y, muchas veces, sirve para que te digan que era una araña doméstica y puedes irte a casa tranquilo. No apliques remedios caseros sobre la herida.
Cómo sacarlas de casa sin insecticidas
El error más común es vaciar un bote de insecticida en la esquina donde viste la araña. No resuelve nada: la araña suele estar en otro sitio cuando pulverizas y, lo peor, eliminas también a las arañas que se comen a los mosquitos y a las moscas que son el verdadero problema. El NPIC insiste en que el control de arañas empieza por quitarles refugio y comida, y que el producto químico, si acaso, es el último paso y nunca aplicado de forma indiscriminada.
Para sacar una araña concreta, el método que recomiendan las guías de extensión universitaria es el de toda la vida: un vaso encima, una cartulina o un sobre por debajo, y a la terraza o al jardín. Funciona con todas las especies de esta guía, incluida la araña lobo, y no hace falta tocarla.
Para que no vuelvan, el trabajo es de mantenimiento y se nota en pocas semanas:
- Quita refugios. Grietas en el rodapié, rincones con polvo acumulado, cajas apiladas en el trastero y ropa que lleva meses sin moverse son los escondites preferidos. Lo que no se mueve, se habita.
- Sella entradas. Burlete bajo las puertas exteriores, malla fina en las rejillas de ventilación, silicona en el paso de tuberías y cables, y revisión de los cierres de ventanas.
- Aspira esquinas y rodapiés una vez a la semana, incluida la parte de atrás de muebles y radiadores.
- Retira las telas con un palo, una escoba envuelta en un trapo o el aspirador. Sin tela, muchas arañas se mudan solas.
- Revisa lo que entra de fuera. Leña, macetas, cajas del garaje y bolsas de la terraza: sacúdelas antes de meterlas.
- Baja el atractivo de la luz exterior. La luz del porche atrae insectos y los insectos atraen arañas. Apágala cuando no haga falta y evita que ilumine la puerta de entrada toda la noche.
- Corta la comida. Si en casa hay mosquitos, moscas de la fruta o pececillos de plata, la araña tiene despensa. Los pececillos de plata comparten con ellas los mismos rincones húmedos y oscuros, así que lo que haces contra unos sirve contra los otros.
Una aclaración que ahorra muchas búsquedas: la «araña roja» de las plantas no es una araña, es un ácaro diminuto que ataca hojas y tallos, y no tiene nada que ver con lo que ves en el techo.
Preguntas frecuentes
¿Las arañas que salen en casa son peligrosas?
No. Las arañas habituales en viviendas de España (de patas largas, doméstica, lobo y las de jardín que se cuelan) no tienen veneno capaz de dañar a una persona y huyen al notar movimiento. Las dos especies con interés sanitario, la violinista y la viuda negra, son raras dentro de casa, y ninguna araña del país mata a una persona sana.
¿Por qué aparecen más arañas en casa en otoño?
Porque baja la temperatura y buscan un lugar abrigado, y especies como la araña lobo entran desde el jardín justo en esa época. Entran por rendijas, puertas y rejillas, y por eso otoño es el momento de revisar burletes y cierres.
¿La araña roja es una araña?
No. La araña roja es un ácaro diminuto que ataca plantas y no tiene nada que ver con las arañas que ves en el techo o en los rincones de casa. Se nota por puntitos rojos y telillas finas en el envés de las hojas, y se trata como una plaga de jardín, no como una araña doméstica.
¿Es mejor matarlas o sacarlas fuera?
Sacarlas fuera. Comen mosquitos, moscas y otras arañas, así que matarlas elimina un aliado contra las plagas que de verdad molestan. El método más sencillo es un vaso encima, una cartulina por debajo y soltarla en el jardín o en la terraza. Los insecticidas aplicados sin criterio no resuelven el problema y acaban también con los depredadores que las controlan.
¿Cómo sé si una araña es violinista?
Es marrón de tono uniforme, sin bandas ni dibujos en el abdomen, y lleva en el cefalotórax una mancha más oscura con forma de violín. Vive en la zona mediterránea y se esconde de día en cajas, ropa guardada, detrás de cuadros y en rincones oscuros. Si tienes dudas, fotografíala sin tocarla y evita meter la mano en sitios cerrados sin mirar antes.
Imagen destacada: araña en la pared de una vivienda. Foto de Doggo19292, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
